PROTOCOLO DE ACTUACION ANTE ALARMAS

Borrador de Resolución de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil por la que se establece el “PROTOCOLO DE ACTUACIÓN ANTE ALARMAS” en desarrollo de la Orden INT/316/2011, de 1 de febrero.

 

 

La Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada, ya en su Exposición de Motivos, menciona a las empresas y al personal de seguridad privada, como medios de prevención del delito que contribuyen con su acción al mantenimiento de la seguridad pública, estando llamados a actuar como elementos colaboradores en las tareas relacionadas con la misma.

 

Dentro de las principales actividades de seguridad privada, se encuentra la de explotación de centrales para la recepción, verificación y transmisión de las señales de alarma (CRA) y su comunicación a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Resulta, por tanto, esencial reconocer el papel determinante que el sector de la seguridad privada desempeña en esta materia, y, por ello, se hace necesario contar con la participación activa del sector, Centrales de Alarma y Departamentos de Seguridad principalmente, en todas las actuaciones de mejora que puedan adoptarse en este importante ámbito de la seguridad pública.

 

La Orden INT/316/2011, de 1 de febrero, sobre funcionamiento de los sistemas de alarma en el ámbito de la seguridad privada, ha venido a concretar las actuaciones para considerar correctamente verificada una alarma para su comunicación a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, estableciendo también un completo procedimiento para esta comunicación con la finalidad de mejorar la eficacia de la respuesta policial.

 

La constante mejora funcional de los sistemas de alarma en sus aspectos tecnológicos, instrumentales o de prestaciones técnicas, siendo algo siempre deseable y necesario, no excluye ni impide que pueda y deba avanzarse también en la respuesta operativa, tanto de la seguridad pública como de la seguridad privada, que este tipo de sucesos conlleva.

 

Cada día, con cierta frecuencia, las distintas unidades policiales en servicio y los vigilantes de seguridad de los servicios de acuda, atienden el control de las alarmas comunicadas por los respectivas Centrales de Recepción de Alarmas (CRA).

 

Normalmente, con la obligada intervención policial, se comprueba que, en muchos casos, se trata de “falsas alarmas” motivadas por distintos fallos humanos y técnicos.

 

Ante esta cotidiana realidad, se corre el riesgo de que la actuación policial y la de los vigilantes de seguridad ante las alarmas se ejecute con vicios de rutina y sin tener presentes las medidas básicas de seguridad indicadas para estos casos.

 

 

 

Con este fin parece conveniente complementar la Orden INT/316/2011 con un protocolo único para que la comunicación y actuación ante las alarmas que se produzcan giren entorno al principio de considerar la activación de una alarma como una situación potencialmente crítica que exige una comunicación ágil y fluida entre los operadores de las CRA y de la seguridad pública, de forma que toda la información relevante sobre la incidencia se ponga desde el primer momento a disposición de los agentes que deban intervenir, en beneficio de su propia seguridad y de la eficacia del servicio.

 

En consecuencia, y al objeto de mejorar la actual respuesta operativa que los servicios policiales y los de seguridad privada vienen dando a las alarmas, y para evitar incurrir, en lo posible, en graves fallos de seguridad que pongan en riesgo la vida o integridad física de los actuantes y de los ciudadanos en general, por la presente Resolución, y en uso de las facultades que me reconoce la Disposición final segunda de la Orden INT/316/2011, se establecen las normas mínimas, de obligado cumplimiento, tanto por parte policial como por las empresas y personal de seguridad privada afectados, en los supuestos de comunicación e intervención operativa ante alarmas, especialmente en los casos de establecimientos obligados, tales como entidades financieras (bancos, cajas y agencias), joyerías, farmacias, loterías, gasolineras, locales de juego, museos y otros establecimientos similares.

 

CAPÍTULO PRIMERO: MEDIDAS PREVENTIVAS

 

Primera. Implicación del Sector de Seguridad Privada.

 

1. Las Centrales de Alarma (CRA) y los Departamentos de Seguridad, especialmente en el caso de establecimientos obligados (entidades financieras, oficinas de cambio, joyerías, etc.), y las Empresas de Seguridad de vigilancia y transporte de fondos, tendrán una participación activa en la mejora constante de la respuesta operativa ante las alarmas.

 

2. Los responsables y operadores de las CRA observarán una especial atención, seguimiento y verificación de las señales de alarma procedentes de los establecimientos obligados, procediendo a dar aviso inmediato de las alarmas confirmadas a la dependencia policial que deba dar respuesta a las mismas, particularmente cuando se produzcan en horario de cierre, días festivos o periodos en los que permanezcan cerrados al público.

 

3. Los Departamentos de Seguridad de las entidades financieras y demás establecimientos obligados, al objeto de prevenir potenciales “butrones” a los mismos, elaborarán y mantendrán actualizado un censo de “puntos calientes” o dependencias que por su ubicación, contenido u otras circunstancias permanentes o temporales (realización de obras en el establecimiento, existencia de obra aneja, colocación de vallado perimetral en aledaños, abandono de edificación contigua, etc.), puedan ser objeto de este tipo de delitos.

 

4. Los Departamentos de Seguridad procurarán que los empleados de sus oficinas e instalaciones, especialmente de los establecimientos obligados, conozcan las normas de seguridad contenidas en la presente Resolución.

 

Segunda. Intercambio de información.

 

1. Al objeto de mejorar la seguridad y evitar falsas señales de alarma, los Departamentos de Seguridad y las Centrales de Alarma que tengan contratadas, se informarán mutuamente sobre cualquier tipo de incidencia que pueda afectar a la seguridad de los establecimientos, tales como calendario y horario de funcionamiento, servicios prestados fuera del horario de apertura (limpieza, realización de obras, mudanzas, etc.), mala utilización de los sistemas de seguridad por los empleados, fallos técnicos producidos, deficiencias detectadas y otros similares.

 

2. Por parte de los Directores de Seguridad, de los Jefes de Seguridad y de los responsables de las CRA, se facilitará a la Seguridad Pública (Grupo de Seguridad Privada de la dependencia policial del lugar), toda aquella información que consideren de posible interés, incluido el censo de “puntos calientes”, prestándoles, asimismo, la colaboración oportuna que estos requieran o necesiten (entrega de imágenes, posicionamiento de señales de alarma, etc).

 

3. Por los responsables respectivos de la Seguridad Pública, a través del Grupo de Seguridad Privada, se asegurará el efectivo intercambio de aquella información policial que se considere de interés o les sea demandada para la prevención de este tipo de hechos delictivos y para la adecuada respuesta a los mismos (fotografías de sospechosos, datos de personas buscadas, etc).

 

CAPÍTULO SEGUNDO: PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN

 

Tercera. Principios de actuación.

 

1. Las unidades policiales en servicio, atenderán la comprobación de los avisos de alarma comunicados por las respectivas Centrales de Alarma, especialmente las referidas a entidades financieras y establecimientos similares, teniendo siempre presentes los Principios Básicos de Actuación y las medidas básicas de seguridad indicadas en esta norma para estos casos específicos.

 

2. La actuación ante alarmas se articulará entorno al principio de considerar la alarma como una situación potencialmente crítica que exige una comunicación ágil y fluida entre los operadores de las CRA y los de la seguridad pública, de forma que toda la información relevante sobre laincidencia se ponga a disposición de los agentes públicos o privados que deban intervenir.

 

3. Al objeto de evitar incurrir en graves fallos de seguridad, la intervención ante alarmas se ajustará a los siguientes principios rectores de la actuación policial:

 

Garantizar la seguridad de las personas y bienes, evitando el surgimiento de un incidente de crisis con toma de rehenes.

 

Garantizar la seguridad personal de los actuantes, evitando exposiciones peligrosas o innecesarias.

 

Garantizar la seguridad propia, de las posibles víctimas o de terceras personas, evitando ceder a las exigencias de los delincuentes para que entreguen o rindan las armas por parte de los actuantes.

 

Cuarta. Normas básicas de seguridad.

 

1. En la comunicación de las alarmas regirá, entre todos los intervinientes (Central de Alarma, Centros Policiales de Comunicación y unidades en servicio), el criterio operativo de seguridad de “información continua y completa”.

 

2. En la comprobación de las alarmas por parte de las unidades policiales comisionadas, regirá el criterio operativo de seguridad de “ver sin ser visto”.

 

3. En todas las intervenciones policiales ante las alarmas, regirá el criterio operativo de seguridad de “máxima precaución y mínimo riesgo”.

 

Quinta. Comunicación de alarmas.

 

1. Las centrales de alarma comunicarán inmediatamente al servicio policial correspondiente, únicamente las alarmas que consideren válidamente confirmadas por alguno de los procedimientos de verificación normativamente establecidos.

 

2. La comunicación de la incidencia se hará siguiendo el formulario que se facilita como anexo de esta Resolución. En la comunicación de las alarmas al servicio policial correspondiente, la Central deberá especificar los datos exactos del lugar donde se ha producido la alarma (ubicación y tipo de establecimiento), las zonas y dispositivos concretos que se han activado, los datos del titular (nombre, teléfono, dirección), y, en su caso, la existencia en el lugar de vigilantes de seguridad o de servicios de acuda, y cuantos otros les sean requeridos o resulten necesarios en relación con el evento. Siempre que sea posible, a petición de la Central Policial de Comunicación, o por propia iniciativa, se remitirá la información complementaria disponible (planos, audio, video, etc.) que pueda facilitar la actuación policial.

 

3. Cuando se esté produciendo un determinado tipo de hechos delictivos sobre un concreto sector de actividad (banca, joyería, etc.), o se tenga sospecha fundada de la posible comisión de determinados hechos delictivos o cuando se considere necesario por razones de seguridad, de forma excepcional, y mientras permanezcan las circunstancias que lo motivan, la autoridad policial correspondiente podrá autorizar que las Centrales de Alarma comuniquen directamente, a los Centros Policiales de Comunicación, las señales de alarma que reciban, continuando, paralelamente, con el procedimiento de verificación al que se encuentran obligados.

 

4. Al recibir el aviso de alarma, los operadores de los Centros Policiales de Comunicación recabarán de la Central de Alarmas toda la información anteriormente reseñada y la participarán a las unidades policiales en servicio, junto con el resultado de las primeras gestiones de comprobación realizadas mediante llamada telefónica policial al propio establecimiento o entidad.

 

5. Entre la Central de Alarmas, el Centro Policial de Comunicación y las unidades policiales en servicio, se mantendrá una comunicación permanente con intercambio de información continua y completa hasta la finalización del servicio.

 

6. En todo caso, tanto la Central de Alarmas como los servicios de acuda y vigilancia, deberán ajustarse, en todo, a las posibles instrucciones que les impartan los servicios policiales encargados de la actuación.

 

Sexta. Comisión de unidades policiales.

 

1. La unidad policial comisionada para la comprobación de la alarma, acudirá con celeridad al lugar donde se ha producido la alarma, haciendo durante su desplazamiento un uso prudente de las señales acústicas y luminosas de prioridad.

 

2. Al dirigirse al establecimiento o lugar de la alarma, la unidad policial actuante comisionada, evitará acercarse a las proximidades haciendo uso de señales acústicas, a fin de no advertir de la llegada de la dotación policial.

 

3. Al llegar a las proximidades del establecimiento, las unidades policiales actuantes observarán discretamente los alrededores para detectar posibles movimientos sospechosos de personas o de vehículos.

 

4. Las unidades policiales actuantes estacionarán los vehículos en las inmediaciones, en lugar no visible desde el establecimiento fuente de la alarma, a fin de no advertir de la presencia policial.

 

Séptima. Comprobación de la alarma.

 

1. Antes de aproximarse al establecimiento, la unidad policial actuante comprobará previamente, siempre y sin excepción, a través de los Centros Policiales de Comunicación, la información recibida desde la Central de Alarmas en cuanto a la autenticidad o no de la alarma comunicada.

 

2. Cuando al establecimiento o lugar de la alarma hubiesen acudido vigilantes de seguridad del servicio de acuda o personal de la instalación, la unidad policial actuante contactará con ellos para obtener las llaves o claves de entrada y recabar información actualizada sobre la situación.

 

3. Cuando la actuación se produzca durante el horario de apertura del establecimiento, y ante la posibilidad de que se esté cometiendo un atraco, el acercamiento e inspección personal del mismo por parte de los integrantes de la unidad policial actuante, únicamente se producirá tras recibir del Centro Policial de Comunicación la confirmación inequívoca de inexistencia de peligro, bien por tratarse de una falsa alarma o bien por haber abandonado ya los delincuentes el lugar, evitando, hasta ese momento, acceder al interior del mismo.

 

4. Fuera del horario de apertura del establecimiento, y ante la posibilidad de que se esté cometiendo un robo, la unidad policial actuante procederá al examen de los accesos y fachadas del mismo, a fin de detectar posibles cortes o manipulación de las líneas telefónicas, forzamiento o rotura de puertas o ventanas o cualquier otro indicio que permita suponer que se ha producido una intrusión, así como en los alrededores y locales contiguos al establecimiento origen de la alarma.

 

5. La inspección interior del establecimiento donde se haya producido la alarma, se realizará siempre que, adoptadas las medidas de prevención anteriormente señaladas, se considere conveniente o necesario para la confirmación del hecho, así como en aquellos supuestos en los que se faciliten las llaves o el acceso al establecimiento por parte de los servicios de acuda o de los titulares del lugar, al igual que cuando ya se haya producido el hecho delictivo.

 

6. Tanto en las inspecciones exteriores como en las interiores, pero especialmente en estas últimas, se extremarán las medidas de protección, procurando una actuación coordinada que implique, en todo caso, un control policial simultáneo de ambos entornos, de forma que mientras unos inspeccionan el interior, otros apoyan y controlan desde el exterior. Cuando estas primeras inspecciones resulten negativas, se repetirán, pasado un tiempo prudencial, para confirmar los hechos y poder contrarrestar posibles actuaciones de ocultamiento o confusión empleadas frecuentemente por los delincuentes.

 

7. En caso de concurrir unidades policiales no uniformadas o de paisanoa la comprobación de la alarma, inexcusablemente se lo harán saber al Centro Policial de Comunicación y al resto de unidades intervinientes, a fin de que adviertan su presencia, correspondiendo a los efectivos de paisano, salvadas las anteriores precauciones, la actuación de acercamiento e inspección personal del establecimiento o entidad.

 

8. En caso de que los delincuentes permanezcan en el interior del establecimiento objeto de un atraco, la unidad policial actuante, desde una distancia prudencial y procurando no ser vistos, controlará la zona y dará comunicación a la Sala policial, esperando la salida y alejamiento de los delincuentes, y solo entonces, y con la debida precaución, tratará de llevar a cabo su detención, iniciando, en caso de no ser esta posible, su seguimiento y persecución controlada.

 

9. En caso de que los delincuentes adviertan la presencia policial y se refugien en el interior del establecimiento o tomen rehenes, la unidad policial actuante controlará la zona e informará de inmediato al Centro Policial de Comunicación, que pondrá en marcha el correspondiente dispositivo de incidente de crisis.

 

10. En caso de que los delincuentes hayan abandonado el lugar, la unidad policial actuante preservará la escena del delito, recabará la información de urgencia sobre los autores y asegurará la identidad de los testigos, informando de todo ello al Centro Policial de Comunicación, que dará el correspondiente aviso a los Grupos especializados de investigación de Policía Judicial y Científica.

 

11. Cuando se comunique un aviso de alarma que se esté produciendo en la vía pública o espacio abierto similar, la unidad policial se trasladará al lugar con la máxima diligencia y haciendo un uso ostensible de la señales de alarma acústicas y luminosas.

 

12. En caso de tratarse de una falsa alarma, la unidad policial actuante informará de ello al Centro Policial de Comunicación, que lo comunicará a la Central de Alarmas, dando por concluida la intervención.

 

CAPÍTULO TERCERO: ACTUACIONES COMPLEMENTARIAS

 

Octavo. Actuaciones documentales.

 

1. De toda alarma policial atendida, sea positiva o negativa, la unidad policial actuante levantará el correspondiente parte de intervención, con anotación de lo sucedido, para su correspondiente remisión a los servicios policiales de seguridad privada (Grupo Operativo de Seguridad Privada).

 

2. Tras la intervención, al Centro Policial de Comunicación facilitará el resultado de la incidencia a la Central de Alarmas. Si fuese negativo (falsa alarma, confirmada o no), la central receptora informará de las causas si las conoce en ese momento. En todo caso remitirá semanalmente un sucinto informe de las causas que generaron las falsas alarmas comunicadas durante la semana anterior. Con independencia de lo anterior, los Grupos de Seguridad Privada podrán requerir, cuando lo estimen procedente, el informe a que hace referencia el artículo 14.6 de la Orden INT/316/2011.

 

3. Para generar la debida confianza y poder conseguir un buen clima de colaboración real entre la seguridad pública y la seguridad privada, que potencie la prevención del delito y contribuya a mejorar la seguridad objetiva y subjetiva, no se tomará en consideración, a efectos de denuncia, la comunicación de una falsa alarma, en un mismo lugar, salvo casos de repetición dentro de los períodos previstos en la Orden INT/316/2011.

 

 

 

 

Noveno. Actuaciones formativas.

 

1. En cumplimiento de los artículos 18 y 20 de la Orden INT/316/2011,sobre funcionamiento de los sistemas de alarma en el ámbito de la seguridad privada, las empresas de seguridad se encargarán de facilitar una adecuada formación y entrenamiento al personal de seguridad privada que intervenga en este tipo de servicios, especialmente a los operadores de la Centrales de Alarma y a los vigilantes de seguridad de los servicios de acuda.

 

2. Por los distintos responsables policiales se procurará que el personal policial encargado de este tipo de servicios mantenga permanentemente actualizado el procedimiento operativo a aplicar en estos casos.

 

Décimo. Actuaciones de coordinación.

 

1. Los responsables de las Unidades Policiales encargadas del control de la seguridad privada mantendrán reuniones de trabajo con el Sector de la Seguridad Privada (Centrales de Alarma, Departamentos de Seguridad y Empresas de Vigilancia principalmente), a fin de realizar, conjuntamente, un análisis de situación y una evaluación de resultados, acordando, en su caso, propuestas generales de mejora en esta materia.

 

2. Los Grupos de Seguridad Privada mantendrán un fluido y permanente contacto con el Sector de la Seguridad Privada de sus respectivos ámbitos territoriales de actuación, al objeto de intercambiar información, consensuar iniciativas específicas de mejora y facilitar, en su caso, las instrucciones que se consideren necesarias en cada momento

 

 

Madrid, a …………………………….

 

El Director General de la Policía y de la Guardia Civil

 

 

 

 

Fdo.:Francisco Javier Velázquez López

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4 comentarios en “PROTOCOLO DE ACTUACION ANTE ALARMAS

  1. PROTOCOLO DE ACTUACION ANTE ALARMAS ORDEN MINISTERIAL NT/316/2011, de 1 de febrero. http://wp.me/p2mEY0-1o @segurpricat @careonsafety Actuaciones de coordinación.

    1. Los responsables de las Unidades Policiales encargadas del control de la seguridad privada mantendrán reuniones de trabajo con el Sector de la Seguridad Privada (Centrales de Alarma, Departamentos de Seguridad y Empresas de Vigilancia principalmente), a fin de realizar, conjuntamente, un análisis de situación y una evaluación de resultados, acordando, en su caso, propuestas generales de mejora en esta materia.

    2. Los Grupos de Seguridad Privada mantendrán un fluido y permanente contacto con el Sector de la Seguridad Privada de sus respectivos ámbitos territoriales de actuación, al objeto de intercambiar información, consensuar iniciativas específicas de mejora y facilitar, en su caso, las instrucciones que se consideren necesarias en cada momento

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